Los seres queridos y allegados de una mujer que denuncia a su esposo por haberla arrojado desde la ventana afirman que sufría de violencia doméstica.

Familiares y amigos de la mujer que denunció a su entonces esposo por arrojarla por una ventana en mayo de 2020 en su casa en Toreno (León) han afirmado este martes que ella sufría abusos por parte de su pareja, aunque nunca presenciaron las agresiones físicas que la víctima denuncia. Raquel Díaz, una abogada de 46 años, sufrió lesiones que la dejaron tetrapléjica. Durante la segunda sesión del juicio en la Audiencia Provincial de León contra el supuesto agresor, el exconcejal de Ponferrada Pedro Muñoz de 66 años, los testigos de la defensa coincidieron en que Raquel Díaz les comunicó en varias ocasiones que era maltratada y que se sentía menospreciada por su esposo en ese momento. También les dijo que quería separarse, pero no se atrevía por miedo a represalias. En su declaración de ayer, la víctima afirmó que durante los cuatro años que estuvo con Muñoz vivió un “horror constante” con agresiones físicas, humillaciones y insultos. Acusó a su exesposo de violarla continuamente, lo que llevó a la fiscal a preguntarse por qué no denunció estos hechos tan graves durante la fase de instrucción del caso. La mujer explicó que después de salir del coma, ha ido recordando progresivamente muchas de las agresiones que sufrió. La mujer reiteró en el juicio que fue su exesposo quien la arrojó por la ventana de su casa después de una discusión, mientras que el acusado insistió en que fue una caída accidental y que la encontró ensangrentada en el suelo. El Ministerio Fiscal solicita una sentencia de 18 años y 9 meses de prisión para el exconcejal del partido Coalición por el Bierzo, a quien acusa de cinco delitos, aunque en el caso de intento de homicidio se aplica la atenuante de arrepentimiento, ya que el acusado llamó al 112 cuando ocurrió el incidente y colocó a la víctima en una posición segura debido a su profesión como enfermero. La fiscalía sostiene que la mujer fue víctima de abuso continuado, por lo que también reconoce la violencia psicológica. Además, acusa a Muñoz de difamación y amenazas por los insultos a los que fue sometida. En total, a los 12 años de prisión por el delito de intento de homicidio se suman tres más por la violencia habitual a la que la fiscalía considera que estaba sometida la víctima desde el principio de la relación, y se agregan otras penas menores por la violencia psicológica y las amenazas. Muñoz fue arrestado el 1 de junio de 2020 por la Guardia Civil como sospechoso de un delito de violencia de género, después de que su esposa ingresara tres días antes en estado grave en un hospital de León. El concejal afirmó que fue un accidente, pero las investigaciones llevaron a su detención debido a algunas pruebas que ponían en duda su versión de los hechos y apuntaban a una agresión. Fue encarcelado y permaneció allí hasta el 25 de mayo de 2022, cuando fue liberado a la espera del juicio. Durante la segunda sesión del juicio, los testigos de la fiscalía y la acusación particular, además de confirmar los malos tratos, recalcaron que no tenían constancia de problemas de alcoholismo por parte de la víctima, como afirmó Muñoz ayer, quien señaló que esa adicción era uno de los problemas en su relación de pareja. También testificó el cuidador de la finca donde ocurrieron los hechos, quien aseguró que en ningún momento Muñoz le pidió que alterara la escena o limpiara la sangre tanto en el exterior como en el interior de la vivienda. Explicó que su esposa simplemente pasó la fregona por dentro de la casa “solo con agua” después de que Raquel Díaz ya había sido llevada en una ambulancia para evitar que se secara y fuera más difícil de limpiar después.

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