La situación del Chelsea en España es desafortunada.

No tendrá una Navidad feliz el Chelsea, que continúa en el caos. El equipo que más dinero ha gastado en fichajes en el último año y medio (1.078 millones de euros) ha formado una plantilla llena de jugadores mediocres, lo cual ha dejado al equipo a 14 puntos del cuarto lugar en la Premier League después de solo 18 partidos. Ocho de esos partidos han sido derrotas, incluyendo los últimos cuatro partidos fuera de casa. La última derrota (2-1) llegó este domingo en Wolverhampton ante un rival que el verano pasado estaba en la situación inversa, vendiendo jugadores y sin certeza de mantenerse en la categoría, especialmente después de la partida de Julen Lopetegui antes del comienzo de la temporada. Ahora, el Wolverhampton tiene los mismos puntos que el rico Chelsea en mitad de la tabla.
No hay cantidad de dinero que pueda solucionar los problemas del club, que en mayo de 2022 fue adquirido por el consorcio liderado por Todd Boehly, un empresario estadounidense que está acostumbrado a invertir en varios equipos en Los Ángeles (Lakers y Sparks de baloncesto y Dodgers de béisbol). Este verano, incluso buscó entre sus fondos para, a través del consorcio que gestiona el Chelsea, pagar los 75 millones que costaba fichar a Estrasburgo y tener presencia en la liga francesa. Boehly siempre ha mostrado comportamientos extraños. Propuso un All-Star en la Premier e incluso un sistema de play-off para definir los descensos. En su primera temporada, despidió a Thomas Tuchel después de perder el primer partido de la Champions League contra el Dinamo Zagreb. “Fue en una reunión de tres minutos a las ocho de la mañana”, describió el técnico alemán. En septiembre, fue por Graham Potter del Brighton y pagó los 25 millones de euros de su cláusula de rescisión para llevárselo a Stamford Bridge. En abril, también lo despidió.
Las dudas sobre si el Chelsea está construyendo un equipo son más que justificadas. El término más utilizado por el entrenador Mauricio Pochettino es paciencia, pero los movimientos del club parecen compulsivos y sin una dirección clara. La pareja de mediocentros Enzo Fernández y Moisés Caicedo requirió una inversión de 237 millones de euros. Ambos estuvieron ausentes en el partido de Navidad contra los Wolves. En el banquillo se encontraba otro centrocampista defensivo, el joven de 19 años Romeo Lavia, fichado por 62 millones en septiembre del Southampton y que aún no ha debutado debido a una lesión en el tobillo.
Finalmente, Nkunku (por quien se pagaron 60 millones al Leipzig) anotó el gol tardío que dio esperanzas al equipo de igualar los dos goles con los que los Wolves creían haber ganado el partido. Antes de eso, el Chelsea desaprovechó la oportunidad de tomar la delantera en una acción surrealista de tres jugadores contra el portero, donde Sterling decidió retener el balón en lugar de pasárselo a Palmer o Jackson para empujarlo a la red.
El equipo más caro del mundo alineó al portero Petrovic, llegado de la MLS por 14 millones, y contó con jugadores como Malo Gusto, Disasi, Palmer, Ugochukwu o Jackson, exdelantero del Villarreal. Por este quinteto se pagaron otros 190 millones. Todo esto se complementa con la política impulsada por Boehly de firmar contratos a largo plazo para evitar cargas económicas. Así, el Chelsea parece más interesado en endeudarse que en construir un equipo y, mientras tanto, no solo está estableciendo récords de gastos: es el equipo de la Premier League que más partidos (19) ha perdido en 2023.

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