La Asociación de Amigos del Retiro expresa que el lugar ha sido transformado en un parque temático.

El Parque de El Retiro de Madrid cuenta con casi cuatro siglos de historia y solamente dos años en los que ha sido reconocido como Patrimonio Mundial por la Unesco. Sin embargo, la Asociación de Amigos de los Jardines del Buen Retiro afirma que el parque no se encuentra en buen estado ni se está gestionando adecuadamente. Por esta razón, han convocado un acto para exponer sus quejas y advertir del riesgo de que la Unesco le retire su condición. Según Javier de la Puente, presidente de la asociación e ingeniero de Montes, el recinto se ha convertido en “un parque de atracciones”. Desde su inauguración en 1633 como un gran palacio ajardinado, el Parque de El Retiro ha sufrido un cambio en su uso, pasando a estar destinado exclusivamente al recreo de los vecinos en 1868. Sin embargo, la asociación asegura que este requisito no se está cumpliendo, ya que el parque se encuentra “sobreexplotado”. Por lo tanto, reclaman un Plan de Usos que establezca las actividades permitidas y prohibidas en el parque.

Los conciertos y los espectáculos de luces son algunas de las actividades autorizadas por el Ayuntamiento que, según De la Puente, “dañan este entorno natural”. Además, señala que el volumen de las ondas sonoras perjudica a la biodiversidad. La asociación también critica la falta de claridad en los criterios de actuación de los vigilantes del parque y la Policía Municipal. Estos últimos llevan ocho años sin recibir instrucciones claras de intervención y organización, lo cual afecta a la eficiencia de su trabajo.

El Parque de El Retiro tiene una extensión de 120 hectáreas, lo equivalente a 240 campos de fútbol, y recibe a diario más de 120.000 personas, llegando a las 150.000 en fechas festivas. Antonello Dellanotte, fotógrafo y divulgador de información de El Retiro, destaca que este espacio supera las capacidades de limpieza disponibles. Por ejemplo, los domingos, que son días especialmente concurridos, solo hay seis personas encargadas del mantenimiento de todo el recinto. Dellanotte también menciona diversas conductas inapropiadas, como la colocación de globos en los árboles, confeti en el suelo, gente que realiza comidas en las zonas verdes con mesas y empresas que organizan fiestas en el parque. Todo esto provoca un daño progresivo e invisible en la naturaleza del parque.

Para Dellanotte, el principal problema del Parque de El Retiro es la falta de gestión debido a la gran cantidad de organismos encargados de gestionar diferentes partes del recinto. Además del Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid, hay al menos diez entidades involucradas en su gestión. Por esta razón, Jesús Duva, portavoz de la asociación, insiste en la necesidad de tener un mando único para el parque. Según él, existe el riesgo de que la Unesco retire su condición de Patrimonio Mundial, como sucedió en el caso del Puerto Marítimo Mercantil de Liverpool en 2021. A pesar de las advertencias del Comité, la ciudad inglesa continuó con su plan y finalmente perdió su reconocimiento de Patrimonio Mundial debido a los impactos en la autenticidad e integridad del sitio. De la Puente reconoce que un caso similar podría ocurrir pronto con El Retiro, que considera un “monumento natural”.

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